Un grupo de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló un robot que tiene aspecto de gusano y puede viajar por los vasos cerebrales de las personas con el fin de atender accidentes cerebrovasculares o aneurismas.

Este dispositivo con forma de hilo orientable se mueve magnéticamente y puede deslizarse activamente a través de caminos estrechos como las arterias del cerebro.

El dispositivo, fabricado mediante una aleación flexible de níquel y titanio, dispone de una piel autolubricante con base de hidrogel que le permite desplazarse con una fricción mínima y puede ser dirigido de forma remota por medio de campos magnéticos.

Los ingenieros utilizaron un proceso químico que desarrollaron previamente, para recubrir y unir la cubierta magnética con hidrogel, un material que no afecta la capacidad de respuesta de las partículas magnéticas subyacentes y proporciona al cable una superficie suave, libre de fricción y biocompatible.

«Si el accidente cerebrovascular agudo puede tratarse dentro de los primeros 90 minutos, las tasas de supervivencia de los pacientes podrían aumentar significativamente » Xuanhe Zhao, profesor asociado de ingeniería mecánica y de ingeniería civil y ambiental en el MIT

De acuerdo con los científicos que desarrollaron este robot, en el futuro se podría combinar su uso con las tecnologías endovasculares existentes, lo que permitiría a los médicos guiar de forma remota el robot a través de los vasos cerebrales de un paciente para tratar rápidamente bloqueos y lesiones, como las que se producen en las aneurismas y los accidentes cerebrovasculares.

Además este hilo robótico se puede funcionalizar, lo que significa que se pueden agregar características, por ejemplo, para administrar medicamentos reductores de coágulos o romper bloqueos con luz láser.